HIPERTENSIÓN ARTERIAL


INTRODUCCIÓN

Se denomina hipertensión a una elevación sostenida de los niveles de la presión sanguínea por encima de valores considerados normales (presión sistólica más de 160 mmHg, presión diastólica más de 90 mmHg).). En su origen, influyen tanto factores personales y ambientales (edad, hábitos alimentarios y estilo de vida) como los genéticos: la tensión arterial tiende a elevarse con la edad, es también más frecuente que aparezca si la persona es obesa, lleva una dieta rica en sal y pobre en potasio (pobre en verduras, frutas y frutos secos, legumbres, cereales integrales), bebe elevadas cantidades de alcohol, no realiza actividad física, o sufre de estrés psicológico.

Prácticamente en el 90 % de los casos la hipertensión es primaria o de causa desconocida y, en menos de un 10 %, secundaria a otros procesos relacionados con alteraciones de origen renal, cardiovascular o del sistema endocrino.



MÁS INFORMACIÓN

Fundación Española del Corazón.

C/ Nuestra Señora de Guadalupe 5 y 7. 28028 Madrid

Telf. 917 24 23 70-73

Página web: www.secardiologia.es

Correo electrónico: sec@secardiologia.es




LA RESPUESTA MÉDICA

La primera causa de mortalidad en España, al igual que en otros países de nuestro entorno, son las enfermedades cardiovasculares, según informa la Fundación Española del Corazón, al tiempo que avisa de que un gran porcentaje de estas enfermedades se pueden evitar si se diagnostican y tratan adecuadamente. Dentro de ellas, se encuentra la hipertensión, también llamado el mal silencioso ya que no tiene síntomas, y porque el retraso en su diagnóstico y tratamiento tiene importantes consecuencias sobre el sistema cardiovascular. Como método de prevención, aconseja la Fundación reducir el consumo de sal, evitar el tabaco, el alcohol y productos con cafeína, y hacer ejercicio. Una vez diagnosticado, lo primero que habrá de hacerse es tomar la medicación según las indicaciones del médico. En segundo lugar, se indica que habrá de informar al médico de cualquier efecto secundario del fármaco o de cualquier molestia ocasionada por él. Y en tercer lugar, controlar la presión arterial regularmente.

Durante el tratamiento algunos trucos resultan muy útiles para evitar esos olvidos; por ejemplo, tomar siempre la medicación con el desayuno, o asociada a otra actividad que realice todos los días a la misma hora. No se debe abandonar el tratamiento por encontrarse bien, ya que la presión puede elevarse incluso más de lo que estaba cuando se comenzó a tomar la medicación, con los consiguientes riesgos. Por último, no debe comenzar a tomarse otro fármaco (para la artritis, por ejemplo), sin consultar a su médico, pues algunos medicamentos pueden anular el efecto de los que se esté tomando para la hipertensión.




LA RESPUESTA DIETÉTICA

En el tratamiento de la hipertensión, son necesarias una dieta adecuada a las necesidades individuales, con control de sodio y una serie de recomendaciones que orienten a la persona hacia un estilo de vida más saludable.

El consumo actual de sal (cloruro sódico) en nuestro país se encuentra por encima de las necesidades reales de este mineral. El exceso de sodio se relaciona con la retención de líquidos en los tejidos del cuerpo y por tanto, con el incremento de los valores de tensión. Cuanto menos sodio contenga la dieta, más fácil será eliminar ese exceso por la orina y así contribuir a normalizar los niveles de tensión arterial. La dieta pobre en sodio, también beneficia a personas que padecen de enfermedad cardiovascular o hepática avanzada con retención de líquidos.

Por otro lado, la hipertensión se considera factor de riesgo de enfermedad cardiovascular, por lo que las recomendaciones dietéticas también deben incluir orientaciones para la normalización del peso (en caso de sobrepeso u obesidad), control de la calidad de la grasa y del colesterol, así como asegurar una cantidad adecuada de fibra y antioxidantes naturales, relacionados con la prevención de estas enfermedades.




RECOMENDACIONES DIETÉTICAS

Hipertensión Arterial - Alcanzar o mantener un peso saludable mediante una ingesta adecuada de calorías.

- Prescindir de la sal de mesa (normal, marina, yodada) y de la sal en el cocinado de los alimentos.

- Reducir el consumo de grasas saturadas y colesterol como factor de prevención cardiovascular:

- Escoger las carnes más magras y quitar la grasa visible antes de su cocinado: pollo, pavo (sin piel), conejo, caballo, cinta de lomo, ternera magra, solomillo de buey, ternera o cerdo; y desgrasar los caldos de carne o aves en frío.

- Aumentar el consumo semanal de pescado fresco a unas cuatro raciones.

- Se permiten de 4 a 6 huevos a la semana (si no existe contraindicación médica).

- Aliñar los platos con aceites vegetales (oliva, girasol) mejor que con mantequilla o margarina, añadiéndolos a los alimentos después de cocinados para evitar exceso de grasa y colesterol.

- El efecto del café en la tensión arterial es escaso y de breve duración por eso no es preciso suprimirlo, aunque se recomienda tomarlo con moderación.

- Es importante tomar cantidades adecuadas de calcio. El calcio necesario lo aportan diariamente: 2 vasos de leche ó 1 vaso de leche más 2 yogures, o en su lugar 60 gramos de queso bajo en sodio.

- Preparar platos para luego congelarlos, y así no tener que acudir a los precocinados, que en general, son ricos en sodio.

- Hoy en día, existen diversos productos en el mercado pobres en grasa, colesterol y sodio (comprobar etiquetado).

- Si se come fuera de casa, elegir del menú ensaladas, aves o pescados a la parrilla en lugar de fritos o guisos. Para evitar la adición excesiva de salsas se puede pedir que éstas se sirvan a parte, y uno mismo adicionarla.




ALIMENTOS ACONSEJADOS, PERMITIDOS Y LIMITADOS

ALIMENTOS ACONSEJADOS

- Leche y lácteos: Leche entera, semi o desnatada -según necesidades-, cuajada, yogur, petit suisse, queso tipo Burgos y requesón sin sal.

- Carnes, pescado, huevos y sus derivados: Carne y aves poco grasas, pescado fresco, huevos.

- Cereales, patatas y legumbres: Todos salvo los indicados en el resto de apartados.

- Verduras y hortalizas: Todas salvo las indicadas en "alimentos limitados".

- Frutas: Todas salvo las indicadas en alimentos "limitados".

- Bebidas: Agua mineral sin gas, caldos desgrasados sin sal, infusiones, zumos, refrescos sin gas.

- Grasas: Aceites de oliva y semillas (girasol, maíz, soja).

- Otros productos: Salsa de tomate, mayonesa y otras de elaboración casera y sin sal.



ALIMENTOS PERMITIDOS (consumo moderado y ocasional)


- Leche y lácteos: Quesos suaves y poco curados (blanco o de nata).

- Carne y sus derivados: Carnes semigrasas, fiambres especiales bajos en sodio, jamón desalado (remojado en agua).

- Cereales, patatas y legumbres: Pan y biscotes con o sin sal (depende del grado de restricción de sodio).

- Bebidas: Café, té y bebidas alcohólicas de baja graduación (cerveza, sidra, vinos de mesa), según costumbre

- Grasas: Nata, mantequilla y margarina sin sal.

- Otros productos: Salsas y sopas comerciales con reducido contenido de sodio (ver etiquetado).



ALIMENTOS LIMITADOS (por su elevado contenido en sodio)


- Leche y lácteos: Quesos semicurados y curados, salados y grasos, quesos fundidos (loncha, porción) o para untar.

- Carnes, pescado, huevos y sus derivados: Carnes grasas, ahumadas, curadas, vísceras y charcutería (salchichas, embutidos, fiambres, patés), pescados ahumados, desecados, en conserva, congelados y mariscos.

- Cereales, patatas y legumbres: Bollería convencional, patatas fritas de bolsa y otros snacks (ganchitos, gusanitos, etc.), todas las legumbres en conserva y, los guisantes y las habas congeladas.

- Verduras y hortalizas: Conservas (acelga, alcachofa, apio, cardo, coles de Bruselas, champiñón, espárrago, espinaca, judía verde, remolacha, setas, zanahoria, salsa de tomate).

- Frutas: Frutas en almibar, escarchadas y confitadas.

- Bebidas: Agua mineral con gas y bebidas refrescantes con gas tipo cola.

- Grasas: Mantequilla y margarina saladas, manteca, tocino y sebos.

- Otros productos: Aperitivos como encurtidos (aceitunas, pepinillos...), frutos secos salados (cacahuetes, etc.), sopas y purés de sobre, cubitos, salsas comerciales (mostaza, ketchup, mayonesa).

- Alimentos que incluyan aditivos con sodio (Na): Sal o cloruro sódico (ClNa), bicarbonato sódico o soda (en helados, pasteles, productos horneados), carbonato sódico (en mantequilla, cremas, helado de crema, encurtidos), glutamato monosódico (en carnes, condimentos, encurtidos y sopas), según el grado de restricción de sal.




CONOCE ALGO MÁS

PREGUNTAS CON RESPUESTA

¿Se puede sustituir el jamón serrano por el jamón york?

Existe la creencia popular de que el jamón york, también denominado jamón en dulce, puede tomarse sin limitación. Sin embargo, cabe decir que el jamón york incluye sal entre sus ingredientes, por lo que se ha de moderar su consumo al igual que otros derivados cárnicos.

¿Se puede emplear sal marina o sal yodada en sustitución de la sal común?

La sal marina y la yoyada contienen igual cantidad de sodio que la sal común, por tanto no se recomienda su utilización.

DEBATE, HABLAN LOS CIENTÍFICOS

Siendo la hipertensión un factor de riesgo en la arteriosclerosis, su descenso mediante medidas higiénico-dietéticas y terapia farmacológica, es de primordial interés para reducir dicho riesgo. En efecto, estudios recientes han demostrado que el descenso de la presión diastólica por debajo de 105 mm de Hg reduce significativamente la incidencia de accidentes cerebrovasculares, infarto de miocardio e insuficiencia cardiaca en varones. Igualmente, el descenso de la hipertensión sistólica aislada tan frecuente en personas mayores disminuye el riesgo de cardiopatía isquémica y de accidentes cerebrovasculares.

¿CÓMO COCINAR Y CONDIMENTAR?

- El mejor método de preparar los alimentos es el cocinado sin sal añadida.

- Evitar las excesivamente grasas como guisos, estofados, frituras, empanados y rebozados.

- Preferir las carnes y pescados a la planchas, parrillas, asados (horno, papillote), microondas, hervidos o cocidos, al vapor.

- Es preferible la cocción al vapor que el hervido, ya que los alimentos conservan su sabor natural y no se hace necesario sazonar.

- Se puede reducir el sodio de los alimentos si utilizamos remojo prolongado (más de 10 horas) o doble cocción, cambiando el agua a mitad de la misma ya que el sodio se disuelve y queda en al agua (deberemos desecharla siempre). Es útil emplearlas en verduras, legumbres y pescados congelados y en conserva.

- Para que la comida resulte más apetitosa se pueden emplear diversos condimentos:

- Ácidos: Vinagre de manzana o vino, zumo de limón.

- Aliáceos: Ajo, cebolla, cebolleta, cebollino, chalota, puerro.

- Hierbas aromáticas: Albahaca, hinojo, comino, estragón, laurel, tomillo, orégano, perejil, mejorana...

- Especias: Pimienta (negra o blanca), pimentón, azafrán.

- El vinagre y el aceite (oliva y semillas) pueden ser macerados con hierbas aromáticas.

- En la elaboración de salsas, los vinos u otras bebidas alcohólicas como ingrediente flambeados pueden hacer más sabrosas diversas recetas.

ADEMÁS... (no todo es comer)

- En personas hipertensas obesas una dieta hipocalórica bajo control de un especialista ayuda a normalizar la tensión.

- El exceso de alcohol aumenta la presión arterial, por tanto, se debe moderar su consumo (no más de 2 vasos de vino al día).

- Es necesario suprimir el tabaco por ser un factor de riesgo añadido ante enfermedades cardiovasculares.

- El ejercicio físico moderado practicado de forma regular ayuda a mejorar el control de la tensión arterial.

- El estrés mantenido produce elevaciones de la tensión arterial, por tanto es necesario aprender a relajarse y a llevar un ritmo de vida más saludable.




RECETAS

Desayuno:

- Un vaso de leche con descafeinado, tostadas y mantequilla sin sal, mermelada.

Comida:

- Crema de puerro, patata y picatostes.
- Filete de ternera a la plancha con pimientos rojos.
- Cuajada con miel y pan sin sal.

Merienda:

- Pan sin sal y fiambre especial bajo en sodio, fruta del tiempo.

Cena:

- Patatas a la hortelana.
- Revuelto de champiñones frescos.
- Fruta del tiempo y pan sin sal.
Hipertensión Arterial


PATATAS A LA HORTELANA
4 personas

Preparación

Pelar, lavar y trocear las patatas. Preparar las alcachofas eliminándoles el tallo y las hojas exteriores y cortarlas en láminas. Picar finamente la cebolla, los ajos y el pimiento. Sofreír utilizando la mínima cantidad de aceite, la cebolla y el pimiento y en el momento que comience a dorarse la cebolla, añadir las patatas y remover durante unos minutos. Después añadir el resto de ingredientes manteniendo los alimentos a fuego lento de 10 a 15 minutos. Añadir el pimentón y cocerlo todo al vapor o hervido con la mínima cantidad de agua. Dejar cocer a fuego medio hasta que los ingredientes estén tiernos. No añadir sal de mesa.



Ingredientes

500 g de alcachofas, 300 g de guisantes, 1 cebolla, 1 pimiento rojo, 4 dientes de ajo, agua, 1/2 cucharadita de pimentón dulce, 4 cucharadas de aceite de oliva.





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