ÚLCERA PÉPTICA


INTRODUCCIÓN

Esa pequeña herida que llamamos úlcera se desarrolla cuando se alteran los mecanismos de defensa que protegen del jugo gástrico al estómago (úlcera gástrica); al duodeno, porción del intestino delgado más próximo al estómago (úlcera duodenal) o al esófago (úlcera esofágica). En su origen influyen factores muy diversos (aumento de la secreción ácida en el estómago, cambios en la composición de la mucosidad que protege las distintas porciones del aparato digestivo, ingesta de antiinflamatorios no esteroideos -AINES-, infección causada por la bacteria Helycobacter pylori y el estrés psicológico, entre otros).

Algunos de sus signos son la quemazón, el dolor, la aerofagia y la sensación de pesadez en el estómago. La dieta no puede curar la úlcera, pero si supone un tratamiento complementario a la terapia médica y farmacológica, ya que consigue evitar la irritación de la mucosa digestiva inflamada, suprimir el reflujo de jugos ácidos de estómago a esófago y disminuir el impacto y la secreción gástrica ácida, lo que favorece su cicatrización y la resolución de sus síntomas.



MÁS INFORMACIÓN

Sociedad Española de Patología Digestiva

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LA RESPUESTA MÉDICA

El diagnóstico de padecimiento de una úlcera deberá ser realizado por el médico a través de un estudio gastroduodenal. Para ello, el paciente ingiere una papilla con un contraste que se hará visible en las radiografías el estómago y el duodeno, proporcionando una imagen de molde en la que se verá la úlcera.

Actualmente, se usa sobre todo la gastroscopia: se introduce a través de la boca un tubo (de fibra óptica) del grosor de un dedo, que nos proporciona una imagen directa del estado de la mucosa del estómago y del duodeno. Tiene la ventaja de ser más fiable y nos deja tomar muestras de la lesión y ver si se trata de una gastritis o un cáncer (que presenta imágenes similares radiográficamente). Además permite confirmar o descartar la presencia de una infección por Helicobacter Pylori, de gran importancia cara al tratamiento.

El tratamiento de elección dependerá de la existencia de infección por Helcobacter Pylori o no.

Si hay una infección, el tratamiento irá dirigido a eliminarla, mediante la administración durante dos semanas de una combinación de antibióticos y fármacos antisecretores gástricos.

Una vez finalizado, deberá comprobarse, mediante una sencilla prueba en el aliento (prueba que no puede emplearse para el diagnóstico inicial, al no ser demasiado precisa), que se ha erradicado la bacteria. Si esto se consigue, la mayoría de las úlceras curan definitivamente; si no se consigue, debe intentarse otra tanda de tratamiento, quizás con otra combinación de antibióticos.

Si no hay infección, el tratamiento de posibles factores causales (toma de antinflamatorios, estrés fisiológico o psíquico...) y la administración de fármacos antisecretores suele controlar los síntomas en pocas semanas, aunque en este caso no se puede asegurar la curación definitiva.

En ocasiones, la úlcera puede provocar cuadros de mayor gravedad y complicaciones que nos harán recurrir a la cirugía. En la actualidad se utiliza una cirugía menos agresiva, por disponer de medicamentos muy eficaces, no siendo necesario por regla general extirpar el estómago y obteniendo mejores resultados. Esto supone menos complicaciones que las que antiguamente implicaba realizar otro tipo de cirugía más agresiva.

El tratamiento farmacológico se acompaña de unos hábitos que eviten los alimentos más irritantes (como el café), el alcohol y el tabaco; no siendo preciso hoy en día el instaurar dietas estrictas.




LA RESPUESTA DIETÉTICA

La dieta varía en función de la persona y de la evolución de la enfermedad; úlcera en etapa aguda o en la que se manifiestan sus síntomas (necesita de una alimentación bajo control de especialistas), úlcera en etapa de remisión o de evolución favorable y úlcera en fase de estado (cuando no hay síntomas). En este apartado, tan sólo se hará referencia a la úlcera en etapa de remisión o de evolución favorable, en la que en líneas generales se recomienda:

Fraccionar la alimentación en 3 ó 4 tomas al día según horarios (desayuno, comida, merienda y cena). Algunas personas dicen sentirse mejor si realizan tomas repetidas de pequeño volumen cada 2/la-respuesta-dietetica horas (efecto neutralizante y reductor de la distensión gástrica). Determinar en cada caso el volumen y frecuencia de cada toma.

Evitar los alimentos que son de textura fibrosa, aquellos que son irritantes de la mucosa gástrica y que aumentan las secreciones ácidas gástricas, así como los que crean molestias, aunque lo adecuado es intentar reincorporarlos pasado un tiempo en la alimentación para evitar restringir la dieta más de lo necesario

En fase de estado se aconseja que la dieta sea lo más variada posible y de acuerdo con las recomendaciones de alimentación equilibrada.




RECOMENDACIONES DIETÉTICAS

Llevar a cabo una alimentación lo más variada posible, excluyendo tan solo temporalmente aquellos alimentos que crean molestias y los que aumentan la acidez o irritan la mucosa gástrica. No limite su dieta más de lo necesario.

Distribuir la alimentación en tres o cuatro tomas (desayuno, comida, merienda y cena). Se puede incluir una colación a media mañana, según horarios.

No ingerir comidas abundantes, pesadas o copiosas, comer lentamente y masticar bien.

No comer alimentos sólidos o líquidos justo antes de ir a la cama, dejar pasar al menos dos horas.

Úlcera Peptica No es aconsejable la toma frecuente de lácteos (véase 'alimentos aconsejados').

Preferir alimentos jugosos que apenas precisan grasa ni cocción prolongada.

No incluir temporalmente los alimentos ricos en fibra (verduras y legumbres cocinadas enteras, cereales integrales, frutos secos y frutas secas).

Excluir los alimentos muy salados o condimentados y las conservas en escabeche.

Sustituir el café, el descafeinado y el té (estimulan la secrección gástrica) por achicoria, malta o infusiones suaves (romero, salvia, manzanilla, etc.), excepto de menta piperita si hay reflujo, ya que relaja el esfínter del esófago.

No tomar bebidas gaseadas.

No consumir cantidades excesivas de azúcar.

En algunas personas que padecen acidez los derivados del tomate (salsas) y el zumo de cítricos pueden causarles molestias.

Evitar los alimentos muy calientes o muy fríos ya que provocan irritación.

Progresivamente incluir alimentos nuevos hasta llegar a una alimentación normal (fase de estado) y de acuerdo a las indicaciones de dieta equilibrada.




ALIMENTOS ACONSEJADOS, PERMITIDOS Y LIMITADOS

ALIMENTOS ACONSEJADOS

- Leche y lácteos: No es aconsejable durante la etapa de remisión la toma frecuente de lácteos debido a que aumentan la secreción de ácido gástrico a las 2/la-respuesta-dietetica horas tras su ingesta. Esta es una recomendación temporal, por lo que no hay que preocuparse por un posible déficit de calcio, ya que en fase de estado, la dieta deberá incluir de nuevo la cantidad adecuada de este grupo de alimentos.

- Carnes, pescado, huevos y sus derivados: Carnes con poca grasa, pescado blanco y azul cocinado con poca grasa, huevos revueltos o en tortilla o escalfados o pasados por agua, fiambre de pollo o pavo.

- Cereales, patatas y legumbres: Todos salvo los indicados en "alimentos limitados". En relación con las legumbres, se aconseja cocinarlas sólo con arroz o patata y verduras, y si aún así no sientan bien, pasarlas por el chino o el pasapurés para eliminar los hollejos y mejorar su digestibilidad y tolerancia.

- Verduras y hortalizas: Suelen sentar mejor los purés que las verduras cocinadas enteras.

- Frutas: Frescas muy maduras no ácidas, batidas, asadas, en compota o en puré

- Bebidas: Agua, caldos diluidos e infusiones suaves (salvo las indicadas en alimentos limitados)

- Grasas: Aceite de oliva y semillas (girasol, maíz, soja...), mantequilla y margarinas vegetales, en crudo se toleran mejor.



ALIMENTOS PERMITIDOS (consumo moderado y ocasional)


- Leche y lácteos: Leche entera o total o parcialmente desnatada -según necesidades-, yogures, cuajada, quesos poco maduros o fermentados, quesos fundidos, petit suisse, mousse de yogur, natillas, flan, batidos y postres lácteos (excepto de chocolate).

- Carnes semigrasas, jamón york y serrano magros

- Cereales: Cereales de desayuno no integrales, azucarados o con miel, según tolerancia individual

- Bebidas: Agua, caldos, infusiones y zumos, bebidas refrescantes no azucaradas.

- Otros productos: Mermeladas, bollería y repostería sencillas (las que en composición más se parecen al pan: bollo suizo, bizcochos de soletilla) y gelatina de frutas, mayonesa ligera.



ALIMENTOS LIMITADOS (consumir de forma esporádica o en pequeñas cantidades)


Leche y lácteos: Leche condensada, quesos fuertes (grasos, muy maduros o fermentados).

- Carnes grasas, fibrosas como el conejo, carne cocida dos veces o muy condimentada, embutidos grasos y vísceras, huevos duros, pescados en escabeche o en salazón (bacalao, arenques).

Cereales: Pan fresco recién horneado tipo baguette (fermenta en el estómago y crea molestias), cereales integrales, muesli (con frutos/as secas), galletas rellenas o bañadas con soluciones azucaradas o chocolate, etc.

Legumbres: Cocidas con tocino, chorizo..., según la tolerancia de cada persona.

Verduras: Evitar las flatulentas (col, coliflor, repollo, coles de Bruselas, alcachofas, cebolla y pimiento en crudo, etc.) y las ensaladas, aunque depende de la persona, ya que lo que a unos sienta bien a otros no y viceversa.

Frutas: La fruta no madura y cruda, frutas ácidas, fruta en almíbar, frutas desecadas, frutas confitadas.

Bebidas: Café, descafeinado y té, bebidas con extractos de café o de guaraná, bebidas con chocolate, bebidas con gas y todas las bebidas alcohólicas (irritan la mucosa gástrica y aumentan la acidez).

Grasas: Café, descafeinado y té, bebidas con extractos de café o de guaraná, bebidas con chocolate, bebidas con gas y todas las bebidas alcohólicas (irritan la mucosa gástrica y aumentan la acidez).

Otros productos: Extractos para sopas en cubitos, caldos concentrados, miel, fritos grasos, pastelería y repostería, chocolate, frutos secos, salsas picantes, helados y sorbetes (el contraste de temperaturas frío-caliente, irrita la mucosa digestiva).




CONOCE ALGO MÁS

PREGUNTAS CON RESPUESTA

¿Puede la dieta de la persona con úlcera llegar a ser completamente normal?

Cuando la úlcera está en fase de estado (sin síntomas), la persona no tiene porqué excluir ningún alimento de su dieta; eso sí, se recomienda la moderación en las comidas y que la alimentación sea lo más cercana posible a una dieta equilibrada y con un buen contenido de alimentos ricos en fibra.

Úlcera Peptica DEBATE, HABLAN LOS CIENTÍFICOS

Estudios científicos recientes ponen de manifiesto que las dietas ricas en fibra reducen el número de brotes agudos o recaídas (recidivas); es decir, dietas que incluyen abundantes frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos/as secas.

¿CÓMO COCINAR Y CONDIMENTAR?

Preferir aquellas técnicas culinarias que menos grasa aportan a los alimentos: al agua -cocido o hervido, vapor, escalfado-, rehogado, plancha, horno y papillote.

Utilizar moderadamente los fritos, rebozados, empanados, guisos y estofados (desgrasar en frío)

Para que la comida resulte más apetitosa se pueden emplear diversos condimentos:

- Ácidos: Preferir el vinagre de manzana y el zumo de limón al vinagre de vino, según tolerancia individual.

- Aliáceos: Evitar los carminativos ya que estimulan las secreciones gástricas -ajo, cebolla, cebolleta, chalota.

- Hierbas aromáticas: Ayudan a la digestión el estragón, eneldo, laurel, tomillo, romero, mejorana...

Evitar las especias fuertes, pimienta (negra, blanca, cayena y verde), pimentón, guindilla.

ADEMÁS... (no todo es comer)

Dejar de fumar, ya que el tabaco irrita la mucosa gástrica y aumenta la acidez.

Comer en ambiente relajado, tranquilo y masticar bien los alimentos.

Evitar fármacos como la aspirina, el ibuprofeno -para dolores menstruales y de cabeza y otros antiinflamatorios no esteroideos-, que irritan la mucosa y que aumentan la acidez.

Si hay reflujo, relajarse antes y después de las comidas, pero no acostarse inmediatamente, mejor permanecer sentado o inclinado a unos 120 grados y levantar el cabecero de la cama unos 8 centímetros; cuanto más vacío esté el estómago antes de tumbarse mejor.

Evitar el estrés, aprender a relajarse y a llevar a cabo un ritmo de vida más sano.




RECETAS

Desayuno:

- Un vaso de leche con achicoria o malta, tostadas, mantequilla y mermelada.

Comida:

- Judías verdes con zanahoria y patata.
- Muslo de pollo a la plancha con un flan de arroz adornado con perejil.
- Manzana al horno y pan (normal de barra o tostado).

Merienda:

- Batido de frutas* y pan tostado con jamón york.

Cena:

- Sopa de fideos y trocitos de verduras (a partir de caldo vegetal o de pescado o de ave poco concentrado y desgrasado).
- Lenguado a la plancha con un poco de mayonesa ligera.
- Compota de pera y pan (normal de barra o tostado).
Úlcera Péptica


BATIDO DE FRUTAS
1 persona

Modo de elaboración:

Pelar y quitar el corazón y pepitas de las frutas, trocear y batir con la batidora hasta que quede homogéneo. Añadir el zumo de naranja y según gustos, una o dos cucharaditas de azúcar. Se aconseja su consumo inmediato para que no se produzcan pérdidas de vitaminas.



Ingredientes

1 plátano pequeño, 1 pera o manzana pequeñas, el zumo de una naranja y un poco de azúcar





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