CÁLCULOS RENALES (Litiasis renal o nefrolitiasis)


INTRODUCCIÓN

La litiasis del aparato urinario es una enfermedad crónica cuyo tratamiento no se fundamenta sólo en medidas médicas o quirúrgicas. Excepto algunos casos en los que hay factores estructurales, morfológicos u otras condiciones médicas claramente que predisponen a la patología, la mayor parte de las personas que los sufren tienen algún trastorno en la absorción, metabolismo o excreción de los componentes de los cálculos (calcio, ácido oxálico, ácido úrico, fosfato, etc.) y/o de las sustancias inhibidoras de la formación de los mismos (ácido cítrico y magnesio) o de la acidez (pH) de la orina. En algunas ocasiones no es posible saber si dichos trastornos son congénitos o adquiridos, pudiendo la formación de cálculos ser secundaria a más de un trastorno metabólico o a ciertas enfermedades e infecciones. Aunque no existe ninguna edad, país o grupo étnico protegido contra esta común enfermedad, el pico de incidencia se sitúa entre los 30 y 60 años, en los meses de calor (junio a septiembre) y en personas con actividades profesionales sedentarias o expuestas al calor. Con los conocimientos actuales se puede alterar la cadena de acontecimientos que acaba en la formación de cálculos, cambiando algunos factores ambientales, como la dieta (hábitos alimentarios) de la persona, a quien se puede indicar normas comprensivas según el tipo de cálculo que se trate.



MÁS INFORMACIÓN

Sociedad Española de Nefrología

Telf. 91 320 29 46

Página web: www.senefro.org

Correo electrónico: senefro@senefro.org




LA RESPUESTA MÉDICA

Una persona, generalmente mayor de 30 años y más frecuentemente varón, comienza a presentar episodios que pudieran estar sujetos a cálculos renales cuando sufre dolores cólicos (intermitentes) y fuertes cada pocos minutos, primero en la espalda, justo debajo de las costillas; tiene náuseas frecuentes originadas por el dolor; o presenta restos de sangre en la orina: oscura o turbia. Asimismo, según los nefrólogos, son también sintomas la disminución en el volumen de la orina; un historial familiar de piedras en el riñón; el hiper-paratiroidismo; el consumo alcohólico excesivo; y el reposo en cama por alguna razón. También la zona geográfica de residencia marcará la posibilidad de padecer esta patología. Así, se sabe que en España, la zona mediterránea, por la dureza y el contenido de calcio del agua, es más proclive.

En cualquiera de esos casos, hay que acudir al especialista quien determinará el diagnósticos siguiendo unas pruebas que incluyen el análisis y cultivos de orina, rayos X del abdomen, ecografía del riñón y las vías urinarias, escáner o TAC y urografía intravenosa. Es importante, asimismo, que cuando se ha visto una primera piedra en la orina, se cuele la orina con un filtro de papel o una gasa para detectar el paso de la piedra, o bien, se orine en un recipiente de cristal, busque y recupere la piedra desechando la orina. De esta manera, se podrá llevar la piedra a su médico para que analice su composición. De todas formas, no será necesario seguir un tratamiento específico en caso de piedras pequeñas aisladas que no presenten complicaciones por obstrucción o infección.

Sin embargo, el tratamiento para eliminar piedras más grandes, en caso de que no fueran expulsadas espontáneamente y estuvieran causando complicaciones, infecciones o fuerte dolor, contempla otras opciones como la disolución química, útil para tipos determinados de piedras y lenta; la extracción endoscópica de la piedra, para cálculos no muy grandes; la nefrolitotomía percutánea, incisión sobre la piedra para extaerla, en los casos en que sea accesible por dicho método; la litotricia de choque extracorpora (para cálculos de situación alta) evita la cirugía, pero a veces requiere muchas sesiones, y los trozos se expulsan por la vía natural, lo que puede ser doloroso; y en raras ocasiones, la cirugía abierta. Se están desarrollando actualmente nuevas opciones terapéuticas.

Los nefrólogos también aconsejas tomar unas medidas generales como introducirse en la bañera llena de agua caliente, ya que el calor calma el dolor, y beber abundante agua durante un ataque, ya que facilitará la expulsión de la piedra.

La medicación, en el caso de que fuera necesaria, incluye analgésicos, antiespasmódicos para relajar los músculos del uréter y ayudar a la expulsión de la piedra, con dependencia del tipo de piedra (con contenido cálcico, piedras de ácido úrico o de otras composiciones), se le prescribirá una medicación que detenga el crecimiento de las piedras existentes o de nuevas piedras.

A menudo el tratamiento es largo, pero es importante para su éxito su seguimiento estricto.

Por último, los especialistas aconsejan evitar situaciones en las que un dolor repentino pueda ponerle en peligro, como por ejemplo subir por escaleras peligrosas, trabajar en tejados o vigas.




LA RESPUESTA DIETÉTICA

A pesar de que el tratamiento médico, farmacológico y dietético difieren en función del tipo de cálculo (oxalato cálcico, fosfato cálcico, ácido úrico, estruvita, cistina, etc.), como medidas generales se recomienda:

- Forzar la ingesta de líquidos para aumentar la diuresis (producción de orina); Beber entre dos y tres litros de líquidos al día, especialmente en casos de mucha pérdida (diarreas, intensa actividad física, calor, etc.). Esta cantidad debe repartirse a lo largo de todo el día, a razón de dos vasos de agua (unos 400 mililitros) con cada comida y un vaso de agua (unos 200 mililitros) cada 2 ó 3 horas (entre 8 y 12 vasos al día), siendo muy aconsejable beber un vaso de agua a la hora de acostarse, e incluso cada vez que la persona se levanta durante la noche para ir al lavabo. Al menos la mitad del líquido ingerido debe ser agua; pero también se pueden tomar infusiones, zumos, caldos, etc. No son recomendables las bebidas alcohólicas (por su notable aporte calórico), la cerveza (rica en azúcares, oxalato y purinas), cantidades extras de leche (rica en calcio, proteínas animales y fosfato) o el té (contiene oxalato). Se recomienda que el agua sea de mineralización débil.

Ajustar las calorías: Para conseguir el peso adecuado. La influencia de un aporte calórico excesivo no es en absoluto favorable.

- Ojo con la sal: Es recomendable controlar la ingesta de sodio en todos los casos de litiásis, particularmente en aquellos que cursan con hipercalciuria (niveles altos de calcio en la orina). La cantidad recomendada es de unos 6 gramos de sal al día. Se aconseja eliminar el salero de la mesa y evitar alimentos especialmente ricos en sodio.

- Proteínas: Se sabe que una dieta elevada en proteínas incrementa el riesgo de nefrolitiasis aumentando los niveles urinarios de los constituyentes de los cálculos (calcio, oxalato, ácido úrico) y facilitando un ambiente adecuado para su crecimiento. Además, es bien conocido que un exceso de proteínas aumenta las pérdidas de calcio por orina, y las personas con litiasis son especialmente sensibles a dicho efecto calciúrico de las proteínas (carnes, pescados, huevos). La recomendación sería limitar la cantidad de carnes y pescados a una ración diaria de unos 120 a 150 gramos.

- Limitar los azúcares de absorción rápida (azúcar común, mermeladas, miel, productos de pastelería y confitería, zumos azucarados, etc.) ya que favorecen el incremento de la cantidad de calcio en la orina al disminuir su reabsorción a nivel renal.

- Evitar el alcohol. Las bebidas alcohólicas son generalmente ricas en calcio, oxalato y guanosina (que se metaboliza a ácido úrico). Así mismo, son altamente energéticas (ricas en calorías vacías, es decir, no nutritivas). Existe una relación lineal entre el consumo de alcohol y la elevación de ácido úrico tanto en sangre como en orina. El alcohol incrementa también los niveles de calcio, fosfato y magnesio en la orina.




RECOMENDACIONES DIETÉTICAS

Cálculos de oxalato cálcico: bebidas alcalinizantes

Líquidos recomendados:

- Líquidos: 2/la-respuesta-medica,5 litros al día.

- Agua rica en bicarbonato (más o menos 1500 miligramos por litro) y de bajo contenido en calcio (menos de 100 a 150 miligramos por litro).

- Zumos cítricos diluidos, infusiones suaves.

- Limitar la leche a 2 vasos por día y café y té a 2 tazas por día (incrementan la excreción de ácido úrico y contienen oxalato).

- Evitarse bebidas azucaradas (con cola, gaseosas, refrescos) y todas las bebidas alcohólicas.

Dieta aconsejada:

- No son aconsejables los regímenes pobres en calcio que significan la supresión total de la leche y sus derivados, porque tienden a aumentar la absorción de oxalato en el intestino, aumentan el riesgo de osteoporosis y disminuyen también el aporte de fósforo.

- Restringir proteínas: máximo 150 gramos al día de carnes, pescados, huevos o sus derivados.

- Restringir fuentes de oxalato (máximo 50 miligramos al día de oxalato):

- Evitar: espinaca, acelga, remolacha, zanahoria, ruibarbo, higos secos, germen de trigo, gelatina,vísceras,marisco, cacao y chocolate.

- Limitar: espárragos, pepino, escarola, lechuga, tomate, brócoli, judías verdes, berenjena, puerros, pimientos verdes, perejil, judías y guisantes secos, frutos secos, ciertas frutas (albaricoque, melocotón, ciruelas moradas, fresas, cerezas, guindas, uvas negras, naranjas, mandarinas, manzana, peras y piña, frescas o en zumo), sopas instantáneas, maíz, sardinas y otros pescados azules.

Cálculos de fosfato cálcico: bebidas acidificantes y neutras

Líquidos recomendados:

- Líquidos: 2,5/la-respuesta-dietetica litros al día.

- Agua con bajo contenido de calcio (menos de 150 miligramos por litro) y bicarbonato (menos de 500 miligramos por litro).

- Tomar té ligero y mostos diluidos de uva y manzana.

- Limitar café y té (2 tazas al día), leche (máximo 2 vasos al día).

- Evitar zumos cítricos, bebidas azucaradas (con cola, gaseosas, refrescos) y bebidas alcohólicas.

Dieta aconsejada:

- Dieta balanceada, no estricta, nunca puramente vegetariana.

- Frutas y verduras tienen efecto alcalinizante, restringir sobre todo cítricos y sus zumos.

- Carnes y pescados tienen efecto acidificante.

- Limitar el consumo de lácteos.

- Restringir la proteína: máximo 150 gramos al día de carnes, pescados, huevos o sus derivados.

- Restringir fosfatos en caso de hiperfosfaturia (fosfato aumentado en orina): evitar quesos (salvo el de nata), legumbres, frutos secos, cacao e hígado.

Cálculos de ácido úrico: bebidas alcalinizantes y neutras

Líquidos recomendados:

- Líquidos: 2,5/la-respuesta-dietetica litros al día.

- Aguas bicarbonatadas sódicas (bicarbonato más de 1500 mililitros al día).

- Zumos cítricos diluidos, aguas de débil mineralización, infusiones, té suave y mosto de manzana diluido

- Evitar bebidas azucaradas (con cola, gaseosas y refrescos), bebidas alcohólicas, en especial la cerveza, incluyendo la cerveza sin alcohol.

Dieta aconsejada:

- Los alimentos ricos en purinas tienden a acidificar la orina y aumentan la excreción urinaria de ácido úrico, por lo que la reducción de estos alimentos en la dieta puede ser útil.

- Restringir los alimentos ricos en purinas: vísceras, carnes, pescados azules, marisco.

- Las legumbres tienen un contenido moderado en purinas (consumir tan sólo una vez por semana).

- Evitar espinacas, espárragos, coliflor, puerros, setas y champiñones, rábanos.

- Recomendados: huevos, frutas, cereales, verduras salvo las indicadas y lácteos con poca grasa.

Cálculos de cistina: bebidas alcalinizantes y neutras

Líquidos recomendados:

- Líquidos: 3,5/recomendaciones-dieteticas litros al día.

- Agua mineral rica en bicarbonato (más de 1500 mililitros por litro) con un máximo de sodio de 500 mililitros por litro.

- Zumos de cítricos, té suave y mosto de manzana diluido.

- Evitar bebidas azucaradas (con cola, gaseosas, refrescos) y bebidas alcohólicas.

- Café y té máximo 2 tazas al día.

Dieta aconsejada:

- Basta con una dieta con relativamente bajo contenido proteico, limitando carne, pescado, huevos y sus derivados, queso, frutos secos y legumbres.

- La dieta adecuada es más bien vegetariana: rica en frutas (especialmente cítricos), verduras, ensaladas, cereales y patatas

- En los niños, para satisfacer los requerimientos de hierro y yodo, la dieta debe comprender también 1/la-respuesta-medica raciones semanales de carne y 1 de pescado.

- Como la excreción de cistina aumenta con la ingesta elevada de sodio, debe limitarse la sal de la dieta. Para ello deben preferirse los alimentos frescos, evitando alimentos enlatados, ahumados, escabechados, encurtidos, precocinados y la utilización de la sal en la mesa.




CONOCE ALGO MÁS

PREGUNTAS CON RESPUESTA

¿Es peligroso tomar suplementos de vitamina C cuando se tienen cálculos de oxalato?

El consumo de grandes cantidades de esta vitamina ha alcanzado gran popularidad. Son alimentos ricos en vitamina C: Kiwi, naranja, guayaba, mango, limón, tomate, brócoli, coliflor, piña, fresa... La vitamina C o ácido ascórbico es un precursor del oxalato en nuestro organismo. Sin embargo, la ingesta de 5/alimentos-aconsejados-permitidos-y-limitados0 gramos de esta vitamina en forma comercial sólo da como resultado una pequeña elevación del oxalato en orina, por lo que no parece existir una asociación entre estos suplementos de vitamina C y los cálculos oxalato cálcicos.

DEBATE, HABLAN LOS CIENTÍFICOS

Cálculos Renales Los cálculos renales se pueden formar en el riñón o en la pelvis renal por depósitos de cristales presentes en la orina. La mayoría son cristales de oxalato de calcio. La infección o una obstrucción pueden desempeñar un gran papel en su formación. En ocasiones aparecen cuando el nivel de calcio en la sangre se eleva anormalmente, como en los trastornos de las glándulas paratiroideas. En otros casos aparecen cuando el nivel de ácido úrico en la sangre es alto (véase Hiperuricemia y Gota). La ingestión excesiva de calcio y oxalato junto con un aporte escaso de líquidos, pueden favorecer la aparición de cálculos. Sin embargo, en la mayoría de los casos la causa es desconocida. Los cálculos pueden producir hemorragia, infección secundaria u obstrucción.

¿CÓMO COCINAR Y CONDIMENTAR?

- Preferir aquellas técnicas culinarias que menos grasa aportan a los alimentos: con agua -cocido o hervido, vapor, escalfado-, rehogado, plancha, horno y papillote.

- Puede emplearse la fritura para tortillas, revuelto y croquetas, a la temperatura adecuada para absorber mínima cantidad de aceite.

- Para que la comida resulte más apetitosa se pueden emplear diversos condimentos:

- Ácidos: vinagre y limón.

- Aliáceos: ajo, cebolla, cebolleta, cebollino, chalota, puerro, según tolerancia.

- Hierbas aromáticas: albahaca, hinojo, comino, estragón, laurel, tomillo, orégano, perejil, mejorana.

- Evitar las especias fuertes: pimienta (negra, blanca, cayena y verde), pimentón, guindilla.

- El vinagre y el aceite (oliva y semillas) pueden ser macerados con hierbas aromáticas.

- En la elaboración de salsas, los vinos u otras bebidas alcohólicas como ingrediente flambeados pueden hacer más sabrosas diversas recetas (el alcohol se evapora durante la cocción).

ADEMÁS... (no todo es comer)

- Prevención de infecciones urinarias.

- Control de la acidez de la orina.

- Ejercicio físico suficiente.

- Reducir el estrés, dormir lo suficiente.

- Evitar altas pérdidas de líquidos (sauna, sol, ejercicio extenuante, abuso de laxantes y diuréticos).

- Puede ser recomendable la ingesta de suplementos de fibra. La fibra con el calcio forma en el intestino complejos no absorbibles; 36 g de salvado de trigo reducen la excreción de calcio en un 10% en sujetos sanos, suponiéndose un efecto mayor y una disminución de la incidencia de nuevos cálculos en personas con niveles elevados de calcio en la orina.

- El ácido cítrico es un inhibidor de la formación de cálculos. Una única dosis nocturna de "citrato potásico" incrementa significativamente la eliminación urinaria de citrato y alcaliniza la orina, disminuyendo la recurrencia en la formación de cálculos. Es preferible el citrato farmacológico que el de fuentes naturales (frutas y vegetales), pues éste puede causar un aumento del oxalato en orina por las cantidades que serían necesarias para conseguir el mencionado efecto.

- El magnesio disminuye el riesgo de litiasis por múltiples mecanismos y su concentración en orina es uno de los más potentes inhibidores de la formación de cálculos. En la práctica, la administración oral de óxido de magnesio o citrato magnésico incrementa la concentración urinaria de magnesio y citrato. No hay evidencia de que las fuentes naturales de magnesio (leche, trigo, pollo, coliflor, espinacas, salmón, atún) produzcan niveles adecuados en orina para ese efecto protector.

- El déficit de potasio puede incrementar el riesgo litiásico pues se asocia con incrementos de calcio en la orina (diuréticos que eliminan potasio, diarreas y vómitos severos, son situaciones que pueden producir déficits de este mineral).




RECETAS

Nada más levantarse:

Dos vasos de agua.

Desayuno:

- Un vaso de leche desnatada con tostadas con mantequilla y mermelada.

Comida:

- Alcachofas a la Navarra*
- Redondo de ternera (2 ruedas finas, unos 100 g en total) con puré de patata y zanahorias a la papillote.
- Plátano y pan, acompañar con dos vasos de agua.

Merienda:

- Infusión suave y galletas tipo María..

Cena:

- Sopa de estrellitas (caldo de verduras diluido).
- Croquetas de huevo y salsa de tomate.
- Manzana y pan integral, acompañar con dos vasos de agua.
- Al acostarse: otros dos vasos de agua.
Cálculos Renales


ALCACHOFAS A LA NAVARRA...
4 personas

Modo de elaboración:

se limpian las alcachofas quitando las hojas verdes de alrededor hasta que aparezcan las más blanquitas, se les corta la tercera parte superior y se van echando en un barreño que contenga limón para que no se ennegrezcan. En una cazuela se ponen cuatro litros de agua, sal y un chorro de limón. Cuando el agua comienza a hervir se van echando poco a poco para que no se pare la ebullición. Cuando estén tiernas se escurren reservando un vasito de caldo para la salsa. En una sartén se pone el aceite y cuando está caliente, se pone el ajo y el jamón muy picaditos. Antes de que tomen color, se añade una cucharada de harina y el vasito de caldo. En cuanto empiece a hervir se vierte esta salsa sobre las alcachofas dejando hervir el conjunto unos cinco minutos hasta que la salsa espese.



Ingredientes

16 alcachofas, 2 lonchas de jamón serrano, 6 cucharadas de aceite de oliva, 2 cucharadas de harina, 1 limón, cuatro dientes de ajo y sal.





Fundación EROSKI Accede a nuestra versión accesible y RSS  ¿Quieres saber quiénes somos? | Mapa web | Escríbenos
En CONSUMER EROSKI nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. ©Fundación Eroski